O Amor e a Loucura — La Fontaine
Fábula No amor tudo é mistério: suas flechas e sua aljava, sua chama e sua infância eterna. Mas por que o amor é cego? Aconteceu que um certo dia o Amor e o Loucura brincavam juntos. Aquele ainda não era cego. Surgiu entre eles um desentendimento qualquer. Pretendeu então o Amor que se reunisse para tratar do assunto o conselho dos deuses. Mas a Loucura, impaciente, deu-lhe uma pancada tão violenta que lhe privou da visão. Vênus, mãe e mulher, pôs-se a clamar por vingança, aos gritos. E diante de Júpiter, Nêmesis — a deusa da vingança — e todos os juízes do Inferno, Vênus exigiu que aquele crime fosse reparado. Seu filho não podia ficar cego. Depois de estudar detalhadamente o caso, a sentença do supremo tribunal celeste consistiu em condenar a Loucura a servir de guia para o Amor. Jean de La Fontaine, O Amor e a Loucura. In Os Melhores Contos de Loucura. Org. de Flávio Moreira da Costa, 2007.

Este enigmático –y absolutamente ficticio– texto fue escrito por el poeta loco Abdul Al-Hazred hacia el año 700, tras visitar las ruinas de Babilonia y retirarse al sur de Arabia.
ResponderExcluirAl final de sus días, Al-Hazred se trasladó a Damasco, donde escribió el Necronomicón antes de desaparecer, quizás devorado por un monstruo, en 738. La aterradora obra contiene fórmulas mágicas para invocar a entidades extraterrestres y seres prehumanos a la vez que juega con el concepto espacio-tiempo. Es, en definitiva, una descripción precisa, detallada y documentada que contiene los medios necesarios para despertar de su sueño a los monstruos ideados por el escritor H. P. Lovecraft. De hecho, la idea del Necronomicón es suya, aunque revistió la historia de este libro de tantos datos y los dotó de tanta credibilidad que incluso hoy hay personas que creen en su existencia.
La supuesta autenticidad de este libro la reflejó el escritor August Derleth en un artículo donde advierte cómo muchos lectores empezaron a insertar anuncios en catálogos de librerías interesándose por él. Incluso se descubrió en la Biblioteca General de la Universidad de California una ficha –falsa– del Necronomicón.
Muy Interesante
01/06/2003